Qué necesito para hacer mi página web: checklist antes de contratar, guía de Agencia Gracia
Diseño y Desarrollo Web

¿Qué necesito para hacer mi página web? La lista completa antes de contratar

5 min de lectura

Para hacer tu página web necesitas tener listo, antes de contratar, seis bloques: el objetivo del sitio, los textos, los materiales visuales (logo y fotos), tus datos legales, la estructura de páginas y los accesos —con el dominio y el hosting a tu nombre. Lo técnico (dominio, hosting y plataforma) lo resuelve el proveedor. Lo que traba los proyectos es el contenido que solo tú puedes dar.

Lo que debes prepararEn concreto
Objetivo del sitioQué quieres que haga el visitante (llamar, escribir por WhatsApp, comprar, cotizar) y 1–2 métricas de éxito
A quién le hablasPerfil de tu cliente ideal: quién decide, qué problema tiene, desde qué dispositivo te busca
TextosQué hace tu empresa, quiénes son, cada servicio o producto, preguntas frecuentes y datos de contacto
Materiales visualesLogo en vectorial (.ai/.svg), fotos propias, colores y tipografía de tu marca
Datos legalesRazón social, RUC, domicilio fiscal, políticas (privacidad y cookies) y pasarela de pago si vendes
Estructura y accesosLista de páginas, los términos que quieres posicionar en Google, y dominio + hosting a tu nombre

Con esa lista ya sabes por dónde empezar. Ahora la parte que casi nadie te explica: por qué llegar preparado no es un detalle de orden, sino lo que decide si tu web sale en cuatro semanas o se queda a medias tres meses.

Lo primero que aprendes: lo técnico es lo de menos

Le preguntas a diez dueños qué necesitan para su web y nueve contestan igual: «no sé, ustedes dígame». Es la respuesta más cara que existe, porque el proyecto no se traba en el diseño. Se traba esperando tus textos, tu logo y tus decisiones.

Hay una lista técnica que todo el mundo repite —dominio, hosting, una plataforma como WordPress y un diseño que funcione en celular— y está bien, la necesitas. Pero esa parte la resuelve tu proveedor en un rato. El dominio es la dirección de tu web (tuempresa.pe), el hosting es el lugar donde vive, la plataforma es el sistema con el que se construye. Nada de eso te va a quitar el sueño.

Lo que sí decide el resultado es todo lo demás: la materia prima que solo tú tienes. Un diseñador puede hacer una web preciosa, pero no puede inventar a qué te dedicas, qué te diferencia ni qué buscan tus clientes en Google. Esa es tu tarea, y es la que vamos a ordenar acá.

Los seis bloques que debes preparar antes de contratar tu página web

Empieza por el objetivo, no por el color

Antes de pensar en tonos de morado o en la foto de portada, define para qué va a servir tu web. Suena obvio y es justo donde la mayoría se salta el paso.

Pregúntate una sola cosa: ¿qué quieres que haga la persona que entra? ¿Que te llame, que te escriba por WhatsApp, que compre directo, que descargue tu catálogo, que pida una cotización? Cada respuesta cambia la estructura del sitio, los botones y hasta el tipo de página que necesitas. Si vendes productos al detalle, vas hacia una tienda con carrito y pagos. Si ofreces servicios, hacia una web con tus servicios bien explicados y un formulario que convierta. Un profesional independiente a veces solo necesita una landing simple.

Y define una o dos señales de que la web funciona: cotizaciones al mes, mensajes de WhatsApp, ventas. Sin una meta clara, terminas con un sitio bonito que no sabes si sirve. Esa es la trampa más común, y le dedicamos un artículo entero: por qué tu página web no vende.

Ten claro a quién le hablas

Tu web no le habla a «todo el mundo». Le habla a un tipo de cliente concreto, y si no lo defines, el diseñador improvisa.

Descríbelo con detalle: edad aproximada, dónde está, qué problema quiere resolver, cómo busca. Si le vendes a empresas, apunta el cargo de quien firma y qué le preocupa a esa persona. Ese perfil orienta el tono de los textos, las fotos que se eligen y hasta lo que dicen los botones. Piensa también desde qué pantalla te va a mirar: en Perú la mayoría entra desde el celular, así que casi siempre el móvil manda.

Los textos: acá es donde el proyecto se atasca

De todos los bloques, este es el que más veces frena una web. La agencia diseña, el cliente promete mandar los textos «la próxima semana» y pasan dos meses con el proyecto congelado. Para que no te pase, prepáralos antes de firmar.

Como mínimo vas a necesitar una descripción de qué hace tu empresa para la página de inicio, la historia de tu marca para «quiénes somos», una explicación de cada servicio o producto con el beneficio concreto para el cliente, una sección de preguntas frecuentes con lo que de verdad te preguntan hoy, y tus datos de contacto completos. Escríbelos tú, que nadie conoce tu negocio mejor. Después alguien puede pulirlos, pero el borrador con la información real sale de ti.

Hay un detalle que casi nadie te menciona y que vale oro: anota las palabras exactas que tu cliente escribiría en Google para encontrarte. No cómo lo dices tú por dentro («soluciones integrales»), sino como lo busca la gente («contador para pequeña empresa en Lima»). Esa lista es la base para que tu web no solo se vea bien, sino que aparezca. Pulir esos textos para que vendan y posicionen es un tema aparte —lo trataremos a fondo en su propia guía—; por ahora, basta con que llegues con el contenido crudo y las búsquedas anotadas.

Reúne los materiales visuales

El segundo cuello de botella son las imágenes. Sin buen material, el diseñador no hace milagros y tu web termina pareciéndose a cualquier otra.

Junta tu logo en versión vectorial: archivos .ai, .eps o .svg. Un JPG bajado de Facebook no sirve para trabajo profesional; si es todo lo que tienes, pídele los editables a quien te hizo el logo. Reúne fotos propias de tu local, tu equipo o tus productos: las imágenes de banco sirven para rellenar, pero las tuyas generan mucha más confianza. Si no tienes fotos decentes, una sesión rápida antes de arrancar sale más barata que meterla a mitad del proyecto. Y ten a mano los colores y la tipografía de tu marca; si aún no los defines, este es el momento de decidirlos con tu diseñador para que web, redes y material impreso hablen el mismo idioma.

Lo legal en Perú: lo que muchos descubren tarde

Esta parte se pasa por alto y aparece justo cuando la web ya va a publicarse. Ten a la mano la razón social, el RUC, el domicilio fiscal y el correo oficial de tu negocio. Si vas a vender o a captar datos de clientes, vas a necesitar además tus políticas de privacidad y de cookies, y ojo con la Ley de Protección de Datos Personales, que pide una política clara y accesible desde cualquier página. Si vendes al consumidor final, entra también el Libro de Reclamaciones.

Y si vas a cobrar en línea, la pasarela de pago tiene su propio trámite de afiliación —Culqi, Niubiz, Izipay, Mercado Pago, más Yape y Plin, que el cliente peruano ya da por sentados— y demora unos días en activarse, así que inícialo temprano. El detalle de pasarelas y comisiones lo desglosamos en la guía de cuánto cuesta una tienda online en Lima. Un consejo honesto: estos requisitos cambian, así que confirma la parte legal con tu abogado o tu contador antes de publicar. Es media hora que te evita un dolor de cabeza.

Dominio y hosting a tu nombre: los accesos que debes tener antes de hacer tu web

La estructura del sitio (y el detalle que decide si Google te encuentra)

Antes de que el diseñador empiece, arma una lista de las páginas que necesitas. Una web de servicios suele llevar inicio, nosotros, una página por cada servicio importante, casos o portafolio, blog y contacto. Una tienda suma catálogo por categorías, producto, carrito y mi cuenta. Ese mapa —qué páginas hay y cuál cuelga de cuál— se llama arquitectura, y es donde tú aportas más que nadie, porque conoces la lógica de tu negocio.

Acá está el ángulo que casi ninguna guía te da: esa estructura es también lo que decide si apareces en Google. Si tienes cinco servicios y los metes todos apretados en una sola página, le estás pidiendo a Google que te posicione por cinco búsquedas distintas con un solo texto. Si en cambio cada servicio tiene su página, cada una puede competir por su término. Por eso vale la pena llevar, junto al mapa de páginas, la lista de búsquedas que anotaste antes: esa es la semilla de una web que se encuentra sola. Cuando una empresa no aparece cuando la buscan, el problema casi siempre nació acá; lo ordenamos en por qué mi empresa no sale en Google.

Los accesos: la lista que más se olvida y más traba al final

De todo el proyecto, esta es la parte que genera más carreras de último minuto. Tenla resuelta desde el inicio y todo fluye.

Necesitas el acceso a tu dominio (usuario y contraseña de donde lo compraste) y definir a nombre de quién queda el hosting. Mi recomendación de fondo: que tanto el dominio como el hosting estén a tu nombre o al de tu empresa, no al de la agencia. Es la diferencia entre ser dueño de tu web y alquilarla sin saberlo; el día que quieras cambiar de proveedor, esos accesos son tu libertad. Suma los correos corporativos que quieras (tunombre@tuempresa.pe), los accesos a tus redes para integrarlas, y las cuentas de Google Analytics y Search Console si ya las tienes.

Un caso que se repite: negocios que quieren mudar su web vieja a otra agencia y no pueden, porque perdieron el contacto con quien se las hizo y nunca tuvieron los accesos. Si ya tienes una web, asegúrate hoy de que el dominio, el hosting y el panel estén bajo tu control. Si no, la migración empieza cuesta arriba.

Presupuesto y plazos: llega con un rango en la cabeza

No hace falta una cifra exacta, pero sí un rango con el que te sientas cómodo. Como referencia del mercado de Lima en 2026, una landing bien hecha parte de S/800, una web corporativa de PYME va de S/1,800 a S/6,000 y una tienda online desde S/4,000. El desglose completo, con lo que sí y lo que no debería incluir cada precio, está en cuánto cuesta una página web en Lima.

En tiempo, una web corporativa profesional toma hoy entre 2 y 4 semanas con trabajo por hitos —lo detallamos en cuánto tarda en hacerse una página web corporativa—. Y acá se cierra el círculo de todo este artículo: ese plazo se cumple si tú entregas los materiales a tiempo. La mayoría de las demoras no vienen del diseñador; vienen del contenido que llega tarde. Por eso preparar tu lista antes de firmar no es orden por gusto: es lo que hace que la web salga cuando prometiste que saldría.

Antes de firmar, hazle estas preguntas al proveedor

Cuando tengas tu lista lista, vas a poder cotizar y comparar en igualdad de condiciones. Aprovecha para preguntar lo que después se cobra aparte: qué incluye exactamente el presupuesto (diseño, textos, fotos, hosting del primer año, capacitación, soporte), a nombre de quién quedan el dominio y el hosting, cuántas rondas de cambios cubre el contrato, y si te van a enseñar a administrar tu web sin depender de ellos por cada ajuste. Cómo elegir bien entre agencias y qué otras preguntas hacer da para su propia guía, que publicaremos aparte; por ahora, estas cuatro ya te ahorran las sorpresas más caras.

Cómo lo hacemos en Gracia

Cuando arrancamos un proyecto, lo primero que recibes no es una factura: es un briefing con exactamente esta lista, para que llegues con todo ordenado y no adivinando. Y hay una pregunta que hacemos antes que las demás, la que casi nadie te hace: ¿por cuáles búsquedas de Google quieres que te encuentren? Esa respuesta define la arquitectura, las páginas y los textos antes de diseñar una sola pantalla, porque para nosotros el SEO es el punto de partida, no un extra que se cobra después.

¿Qué ganas con eso? Que tu web no nazca bonita y vacía, sino armada para que la gente que busca lo que ofreces te encuentre. Y como lanzamos por hitos —primero la home, que se indexa pronto— empiezas a aparecer en Google mientras seguimos construyendo el resto. Sobre el precio, de frente: nuestros proyectos parten desde alrededor de S/3,800 (unos US$1,000) y se ajustan según el alcance. No damos un número cerrado sin entender tu caso, porque prometer un precio fijo a ciegas sería deshonesto.

Si quieres, te pasamos la checklist completa y revisamos juntos qué ya tienes y qué te falta. Escríbenos por WhatsApp y lo vemos sin compromiso, de dueño a dueño.

Preguntas frecuentes

¿Puedo cotizar sin tener todos los contenidos listos?

Sí, pero el precio será aproximado y puede moverse cuando entregues el material final. Lo ideal es llegar al menos con la lista de páginas y los textos principales en borrador; con eso la cotización es más precisa y el proyecto no se frena a mitad de camino.

¿Quién debe escribir los textos de mi página web?

El borrador con la información real sale de ti, porque nadie conoce tu negocio mejor. Después un redactor puede darle estructura y tono. Lo que no funciona es esperar que el diseñador invente a qué te dedicas: puede maquetar, no adivinar tu negocio.

¿A nombre de quién deben quedar el dominio y el hosting?

A tu nombre o al de tu empresa, siempre. Si los registran con la cuenta de la agencia, recuperarlos después puede volverse un problema. Pide que el contacto principal sea tu correo y que te entreguen todos los accesos por escrito.

¿Necesito comprar el hosting yo mismo?

Puedes contratarlo tú o dejar que la agencia lo gestione; lo importante es que la cuenta quede a tu nombre. Evita el hosting más barato de todos: uno malo hace que tu web cargue lento y se caiga, y eso te cuesta visitas y posiciones en Google.

¿Necesito RUC para tener una página web?

Para operar y facturar formalmente en Perú, sí necesitas RUC, y conviene tener a la mano tu razón social y domicilio fiscal para las páginas legales del sitio. Confirma tu caso puntual con tu contador, porque depende del tipo de negocio y de si vas a vender en línea.

¿Cuánto tiempo tarda en hacerse una página web?

Una web corporativa profesional toma hoy entre 2 y 4 semanas con metodología por hitos, siempre que entregues los materiales a tiempo. Las demoras casi siempre vienen del contenido que llega tarde. Lo detallamos en cuánto tarda en hacerse una página web corporativa.

¿Tengo que saber programar para manejar mi web?

No, si te entregan una web autoadministrable. Vas a poder cambiar textos, subir fotos y publicar artículos desde un panel parecido a editar un documento. Pide una capacitación corta al final y que quede grabada para repasarla cuando la necesites.

¿Vale la pena una web si ya vendo bien por redes sociales?

Depende de a dónde quieras llevar tu negocio. Las redes son de alquiler: cambian sus reglas cuando quieren y tu comunidad vive en su casa, no en la tuya. Una web es tuya, aparece en Google y te da independencia. Si piensas crecer o vender a empresas, suma mucho.

¿Puedo migrar mi web actual a otra agencia?

Sí, siempre que tengas los accesos al hosting, al dominio y al panel de administración. Si tu proveedor anterior no te los entrega, la migración se complica y a veces toca partir de cero. Por eso conviene exigir esos accesos a tu nombre desde el primer día.

¿Cuánto cuesta hacer una página web?

En Lima 2026, una landing parte de S/800, una web corporativa va de S/1,800 a S/6,000 y una tienda online desde S/4,000, según el alcance y quién la haga. Tienes el desglose completo por tipo de proyecto en cuánto cuesta una página web en Lima.

Arma tu lista antes de pedir la primera cotización

Toma los seis bloques de la tabla del inicio y marca, uno por uno, qué ya tienes y qué te falta: el objetivo, el cliente, los textos, las imágenes, lo legal y los accesos. Con esa hoja sobre la mesa, cualquier presupuesto que pidas —a nosotros o a quien sea— va a ser más exacto, más barato y más rápido de ejecutar.

¿Quieres que revisemos tu lista juntos y te digamos qué te falta para arrancar? Hablemos por WhatsApp y lo vemos sin compromiso.